Benidorm AL DIA: OPINIÓN Manuel Palazón Martí “EL CARNAVAL”

benidorm-rajoyDesde hace años, se está potenciando el carnaval en Benidorm: en los colegios, desde el Ayuntamiento, por iniciativa de la Comisión de Peñas… Nunca será lo que en otras ciudades; ni falta que hace. Lo que importa es pasarlo bien y continuar con la tradición folklórico.

El significado etimológico de “carnaval” es el abandono de la carne; posteriormente, el término designó las celebraciones festivas que preceden al comienzo de la Cuaresma. Elementos como el disfraz, la máscara y el componente erótico nos hace relacionarlo con ritos paganos de la antigua Roma: por ejemplo, las fiestas dedicadas al dios Pan, dios campestre, imagen de la lascivia y del insaciable apetito carnal; las dedicadas a Saturno, dios de las riquezas y de los campesinos; y las dedicadas a Baco, dios del vino y la procreación. Todas estas fiestas presentan unas coincidencias: estaban dedicadas a dioses ligados con la naturaleza y el trabajo en el campo; el disfraz y la máscara o llevar la cara pintada, para alejar los malos espíritus, es una constante; la alegría desmedida, la comida, la bebida y el componente erótico son elementos fundamentales. La alegría y los excesos en materia sexual están conectados con antiguos ritos sobre la fecundidad, que atañe tanto a las personas como a la tierra.

Hasta aquí llega el mito, la leyenda. Pero el Carnaval moderno tiene otros planteamientos: está desposeído del carácter religioso de las citadas celebraciones, mantiene la máscara, a pesar de las prohibiciones de la Iglesia de Roma y, en España, de algunos reyes; pero su interés ya no es alejar los espíritus malignos, sino ocultar la propia personalidad y proporcionar la libertad de actuación en una sociedad represiva del instinto animal del hombre. La desinhibición y el anonimato que la máscara procura tuvieron como consecuencia frecuentes excesos que llevaron consigo la prohibición. Por último, el baile, la alegría y el desenfado en materia sexual también se mantienen, debido a las ansias de liberación. El Carnaval tradicional se enfrentaba a la celebración religiosa de la Cuaresma; el Carnaval moderno ha perdido esa oposición. Hoy perdura como impulso festivo que evade a las gentes de los problemas cotidianos.

Manuel Palazón Martí



Categorías:BENIDORM, BENIDORM NOTAS DE PRENSA, OPINIÓN

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.